Para ser más precisos, la noticia dice:
Tras estudiar unos 18.000 grabados que se pensaba que habían salido de los talleres de Rembrandt, los conservadores Erik Hinterding y Jaco Rutgers, aseguran que la mitad no fueron impresos en vida del artista, ni bajo su dirección.
Es decir, en este caso, no sólo no salieron de su taller, sino que ni siquiera se molestó en estar vivo durante el proceso de impresión.
Los nuevos propietarios las imprimieron en papeles de una calidad muy distinta del que usaba Rembrandt, que en su última época utilizaba papel japonés, según ha revelado el Rijksmuseum, que ha abierto una muestra sobre los grabados del artista holandés.Las copias realizadas por la mano de Rembrandt son además las únicas que emplean técnicas específicas para crear efectos especiales en los grabados, según ha señalado la pinacoteca en un comunicado.
[..]
"Las impresiones más lujosas e interesantes son las que hizo el propio Rembrandt"
La noticia deja claras las diferencias: papel de mala calidad y unas técnicas específicas (tan específicas que nos quedamos sin saber cuáles son) para crear efectos especiales. Resulta sorprendente que tan obvias diferencias se les hayan pasado desapercibidas hasta ahora. No digo que no las haya, pero sí que hasta ahora los grabados "falsos" se consideraban a la altura de Rembrandt y ahora resulta que el papel es de mala calidad y no tienen efectos especiales.
En cualquier caso, lo que muchos nos preguntamos (y el autor del artículo intenta responder) es: ¿qué pasará con el valor de los grabados a partir de ahora?
Hinterding considera que su descubrimiento se traducirá en el aumento de los precios de las copias atribuidas a Rembrandt.
Volvemos al tema de la escasez que decía en el otro artículo. En opinión del tal Hinterding, los precios de los grabados auténticos (por el momento), subirán de un día para otro por obra y gracia de su rareza. En este caso, está totalmente claro que su valor artístico no tiene nada que ver con el aumento de precio.
También me parece curioso que no mencione qué pasará con el precio de los grabados falsos. Se me ocurren varias posibilidades:
- Da por hecho que si unos bajan los otros suben.
- Hinterding es un experto en arte y para él los grabados falsos no tienen interés.
- Se trata de un aviso a navegantes: procurad que no se sepa que tenéis uno falso, aunque haya que falsificar los "efectos especiales"
- Los grabados auténticos suben, mientras que los falsos se mantienen.
La última posibilidad parece ridícula (y seguramente lo sea en la práctica); pero no es ilógica. Tenemos la tendencia a pensar que el dinero se conserva, pero no tiene por qué. Cabe la posibilidad de que los falsos mantengan su precio (al fin y al cabo, son antiguos) mientras que los auténticos suban de precio. En el mundo de la especulación nada es imposible.
Es una pena que estas cosas sólo ocurran en el arte, y más concretamente en el arte que es fácil de coleccionar y, sobre todo, controlar su escasez.
¿Y si...?
Tras una ardua labor de búsqueda y restauración, el museo de retrocomputación de Alabama ha sido capaz de recuperar el programa "hello, world" original tal y cómo fue escrito por Dennis Ritchie en 1977, así como algunas de sus primeras versiones.
La cinta original, encontrada recientemente, tiene una pegatina con la frase "Misceláneas" escrita a bolígrafo con la estilizada caligrafía del programador. La inherente secuencialidad del medio nos permite asistir en primera fila al proceso creador. El resultado es un viaje fascinante a través de la mente del autor del lenguaje c.
La primera versión del programa es la siguiente:
main() { printf("hello") }
Tras la aparente simplicidad del código, se esconden algunos de los rasgos que harían famoso a este programa. El autor prescinde de las secuencias de control o variables tan presentes en la mayoría de los programas de su época. Su intención es comunicar un mensaje ("hello") y lo hace con una soberbia economía de medios. Incluso se permite no poner ningún comentario, algo que con seguridad levantaría críticas entre sus colegas.
Sin embargo, este primer intento no tuvo el éxito esperado. Por un lado, Ritchie pensaba que el mensaje no tenía la hondura metafísica que él buscaba; por otro su compilador consideraba que faltaba un punto y coma. Fue una época tormentosa, lo cual se refleja en varios intentos interrumpidos de grabación. El siguiente programa completo que aparece en la cinta es el siguiente:
main()
{
printf("hello world");
}
En esta versión ya se encuentran todos los temas que obsesionaban al autor. Encontramos el consabido "hello" (ver también su obra posterior, AdivinaElNumero.c); pero ahora también añade "world". Desde un punto de vista formal, la nueva cadena gana en simetría. Un espacio central actúa de fulcrum entre ambas palabras de igual número de caracteres.
El verdadero hallazgo, sin embargo, es semántico. Este nuevo programa saluda al mundo, se abre al exterior. Tiene vocación universal, rompiendo así con la tradicional endogamia de la programación clásica.
Más aún, ¡este programa compila sin errores!
La última versión es la que todos conocemos:
main()
{
printf("hello, world");
}
En este caso, Ritchie se limita a añadir una coma entre ambas palabras. La simetría se rompe, dotando a esta nueva versión de una sensación de inestabilidad. Esto, que podría parecer un defecto, es en realidad uno de sus puntos fuertes. De la brillantez del "hello world" inicial pasamos a un "hello, world" más maduro, donde la coma indica una pausa en la que debemos detenernos y meditar.
Con el tiempo, se han hecho multitud de copias de este programa, muchas de ellas en disquetes de 5" 1/4 de muy mala calidad. Algunas reproducciones llegan a incluir un signo de admiración al final o, incluso, una hache mayúscula. Esas copias, de valor mucho más reducido, no hacen más que remarcar el valor de la obra original y su influencia en el mundo de la programación.
Empiezo con un breve comentario sobre el final, indicando, algo que todo el mundo debería de, al menos, sospechar: Debajo de "miscelanea", siempre se encuentran las cosas mas divertidas, mejores y tal.
ResponderEliminarEs curioso, los comentarios sobre el programa y su mini-evolución. ¡Pareces todo un critico de arte de los comentados, improvisando cosas "raras"!.
Yo habría visto la evoluvición de forma mas simple, algo del tipo a "vamos poniendo carácteres distintos a ver si funciona bien", de ahí un espacio, que no debería de ser demasiado problematico, a una ',' que puede fallar, o mayusculas, para comprobar que no falta nada. Y muy bueno lo de "permitirse no poner comentarios".
Como imaginaras, lo de la miscelanea iba dedicado a ti :-)
ResponderEliminarComo curiosidad, al poco de publicar esa entrada salio esto en El Mundo:
http://www.elmundo.es/elmundo/2012/11/30/navegante/1354290422.html